Notas del director

El proyecto audiovisual “Lasa y Zabala” nos acerca a uno de los sucesos más mediáticos y controvertidos que han ocurrido en estas pasadas décadas donde el llamado conflicto vasco ha sido tristemente protagonista tanto en la sociedad vasca como el resto del Estado. Sucesos que al igual que en cinematografías como la inglesa o la irlandesa, han dado material suficiente, susceptibles de ser llevados a la ficción y que de ese modo van a quedar como parte de la historia y la realidad de un país. Es ahora, con el cese de la violencia cuando se abre un escenario político y social diferente y podemos acercarnos a esta historia desde el respeto a los implicados, a sus familias y a lo sucedido, contado a través de los personajes claves y haciendo especial hincapié en el punto de vista humano, consiguiendo que el espectador, pueda empatizar en cómo dos jóvenes, con un ideario abertzale que les llevó a engrosar las filas de ETA, fueron secuestrados, torturados y asesinados. Sólo la casualidad y la obsesión en resolver un caso por parte de un jefe del grupo anti-delincuencia de la costa mediterránea, se destapó parte esencial de esta historia y que se cerró tras un juicio donde hubo condenas a guardias civiles y altos cargos.

Ciñéndonos en los aspectos puramente cinematográficos y de la ficción, estamos ante una historia que pretendemos narrar a modo de thriller, dada la cantidad de elementos de los que se disponen y que pertenecen claramente al género policíaco y de investigación; dos jóvenes que desaparecen en Francia, trasladados a Donostia, torturados y llevados finalmente a Alicante donde son enterrados en cal viva, un cazador que descubre sus huesos años después, un policía que los relaciona en ese momento con el narcotráfico y el ajuste de cuentas y que años después acaba precipitando toda una trama de suicidios, altas esferas implicadas, delaciones y confesiones hasta que el mismo policía levantino consigue atar los cabos suficientes para relacionar aquellos huesos olvidados en una morgue a cientos de kilómetros con los jóvenes desaparecidos en el país vasco francés.

Tramas propias del cine de intriga, poniendo la lupa en esos personajes principales y dejando en segundo término la profusión de datos y escenas judiciales que por conocidas, no creemos necesario darles especial prioridad aunque juegan su parte lógica como aclaración de datos y hechos sucedidos. Referencias como los largometrajes “El nombre del padre” y “The Boxer” de Jim Sheridan o “Agenda oculta” de Ken Loach, han mezclado con éxito historias reales y argumentos políticos, contados desde el lado humano y que las convierten en puntos de referencia en los que fijarse a la hora de trazar un posible camino.

También queremos evitar maniqueísmos en la definición de los personajes dividiéndolos en “buenos y malos”, opción que hace perder efectividad a lo que estamos contando prefiriendo decantarnos porque cada una de las partes implicadas asuma sus claros y sus sombras dando así mayor complejidad a lo ocurrido.

Creemos y confiamos en definitiva en tener un producto de éxito y de total interés, coincidiendo además en su próximo aniversario y que tanto para los aficionados a las tramas policíacas como aquellos que quieren y buscan historias reales contadas desde la ficción y con seriedad, estamos ante la oportunidad de producir un trabajo de calidad del que sentirnos orgullosos todas las partes implicadas.

Pablo Malo